martes, 26 de enero de 2010

Escrito Vago XXXIII

Alarma uno revela el secreto,
alarma dos dices lo siento,
alarma tres se acabó el cuento.

Cada una la detecto a tiempo,
por ello decido caminar lento
para no caer ni tropezar de nuevo.

Cirantis

Ayer

1 comentario:

Pequeña Saltamontes dijo...

Creo que es posible frenar los sentimientos.

Así que es bueno tener alarmas y focos rojos.